MATERIALISMO DIALECTICO

               LA FILOSOFIA MATERIALISTA DIALECTICA
                         EXTRAXTO  DE PRINCIPIOS ELEMENTALES DE FILOSOFIA:
I. ¿CUÁLES SON LAS RELACIONES ENTRE EL MATERIALISMO Y EL MARXISMO?

Podemos resumirlas de la siguiente manera:
1. La filosofía del materialismo constituye la base del marxismo.
Esta filosofía materialista que quiere aportar una explicación científica a los problemas del mundo,
progresa, en el curso de la Historia, al mismo tiempo que las ciencias. En consecuencia, el marxismo ha
surgido de las ciencias, se apoya en ellas y evoluciona con ellas.
Antes de Marx y Engels hubo en varias ocasiones y bajo formas diferentes, filósofos materialistas. Pero
en el siglo XIX, cuando las ciencias dieron un gran paso adelante, Marx y Engels renovaron ese
materialismo antiguo partiendo de las ciencias modernas y nos dieron el materialismo moderno, que se
llama materialismo dialéctico, y que constituye la base del marxismo.
Por estas breves explicaciones vemos que la filosofía del materialismo, contrariamente a lo que suele
decirse, tiene una historia. Esta historia está íntimamente vinculada a la historia de las ciencias. El
marxismo basado en el materialismo no ha salido de la cabeza de un solo hombre. Es la culminación, la
continuación del materialismo antiguo, que ya había avanzado mucho con Diderot. El marxismo es el
florecimiento del materialismo desarrollado por los enciclopedistas del siglo XVIII, enriquecido por los
grandes descubrimientos del siglo XIX. El marxismo es una teoría viva, y para mostrar de inmediato de
qué modo encara los problemas, vamos a tomar un ejemplo que todo el mundo conoce: el problema de
la lucha de clases.
¿Qué piensa la gente sobre esta cuestión? Unos creen que la defensa del pan dispensa de la lucha
política. Otros piensan que basta con batirse en las calles, negando la necesidad, de la organización. Y
hay quienes pretenden que sólo la lucha política aportará una solución a este problema.
Para el marxista, la lucha de clases comprende:
a) Una lucha económica.
b) Una lucha política.
c) Una lucha ideológica.
El problema, pues, debe ser planteado simultáneamente en estos tres terrenos.
a) No se puede luchar por el pan (lucha económica) sin luchar por la paz (lucha política) y sin defender
la libertad (lucha ideológica).
b) Lo mismo ocurre en la lucha política que, a partir de Marx, se ha convertido en una verdadera ciencia:
para llevar a cabo tal lucha, estamos obligados a tener en cuenta a la vez la situación económica y las
corrientes ideológicas.
c) En cuanto a la lucha ideológica, que se manifiesta mediante la propaganda, para que sea eficaz se
debe tener en cuenta la situación económica y política.
Por consiguiente, vemos que todos estos problemas están íntimamente ligados y, en consecuencia, que
no se puede tomar una decisión ante no importa qué aspecto de este gran problema que es la lucha de
clases -en una huelga, por ejemplo- sin tomar en consideración cada dato del problema y el conjunto del
problema mismo.
Por lo tanto, aquel que sea capaz de luchar en todos los terrenos es el que dará al movimiento la mejor
dirección.
Así es como un marxista comprende este problema. de la lucha de clases. Luego, en la lucha ideológica,
que debemos afrontar todos los días, nos encontramos ante problemas difíciles de resolver: inmortalidad
del alma, existencia de Dios, orígenes del mundo, etc. Es el materialismo dialéctico el que nos dará un
método de razonamiento que permita resolver todos esos problemas y, del mismo modo, desenmascarar
todas las campañas de falsificación del marxismo que pretenden completarlo y renovarlo.

II.  CAMPAÑAS DE LA BURGUESÍA CONTRA EL MARXISMO.

Esas tentativas de falsificación se apoyan en bases muy variadas. Se busca levantar contra el marxismo a
los autores socialistas del período pre-marxista (antes de Marx). Es así que muy a menudo se vé utilizar
contra Marx a los “utopistas”. Otros utilizan a Proudhon; otros se inspiran en los revisionistas anteriores
a 1914 (magistralmente refutados, sin embargo, por Lenin). Pero lo que sobre todo hay que subrayar, es
la campaña de silencio que realiza la burguesía contra el marxismo. Particularmente, ha hecho todo lo
posible para impedir que sea conocida la filosofía materialista bajo su forma marxista. A este respecto,
es impresionante el conjunto de la enseñanza filosófica tal como es impartida en Francia.
En los establecimientos de enseñanza secundaria, se enseña la filosofía. Pero se puede seguir toda esta
enseñanza sin aprender jamás que existe una filosofía materialista elaborada por Marx y Engels. Cuando
se habla de materialismo en los manuales de filosofía (porque no hay más remedio que hablar), siempre
se trata del marxismo y del materialismo en forma separada. Se presenta el marxismo, en general,
únicamente como una doctrina política, y cuando se habla del materialismo histórico, no se habla a este
respecto de la filosofía del materialismo; por último, se ignora todo lo que se refiere al materialismo
dialéctico.
Esta situación no existe únicamente en las escuelas y en los liceos; es exactamente la misma en todas las
Universidades. El hecho más característico, es que en Francia se puede ser un “especialista” de la
filosofía, munido de los diplomas más importantes que confieren las Universidades francesas, sin saber
que el marxismo tiene una filosofía, que es el materialismo, y sin saber que el materialismo tradicional
tiene una forma moderna, que es el marxismo o materialismo dialéctico. .
Nosotros queremos demostrar que el marxismo implica una concepción general no sólo de la sociedad
sino también del mismo universo. Por lo tanto es inútil, contrariamente a lo que algunos pretenden,
lamentar que el gran defecto del marxismo sea su falta de filosofía, y querer, como algunos teóricos del
movimiento obrero ir en busca de esta filosofía que faltaría al marxismo. Porque el marxismo tiene una
filosofía, que es el materialismo dialéctico.
Por otra parte, y pese a esta campafía de silencio y a todas las falsificaciones y a las precauciones
tomadas por las clases dirigentes, queda en pie el hecho de que el marxismo y su filosofía comienzan a
ser cada vez más conocidos.

III. EL PROBLEMA FUNDAMENTAL DE LA FILOSOFIA
 ¿COMO DEBEMOS COMENZAR EL ESTUDIO DE LA FILOSOFIA?

En nuestra introducción hemos dicho en varias ocasiones que la filosofía del materialismo dialéctico es
la base del marxismo.
El fin que nos proponemos es el estudio de esta filosofía. Pero para llegar a ese fin, necesitamos avanzar
por etapas.
Cuando hablamos del materialismo dialéctico, tenemos ante nosotros dos palabras: materialismo y
dialéctico, lo que quiere decir que el materialismo es dialéctico. Sabemos que antes de Marx y Engels el
materialismo ya existía, pero que son ellos los que, con ayuda de los descubrimientos del siglo XIX, han
trasformado ese materialismo y han creado el materialismo “dialéctico”.
Luego examinaremos el sentido de la palabra “dialéctico”, que designa la forma moderna del
materialismo.
Pero puesto que, antes de Marx y Engels, ha habido filósofos materialistas (por ejemplo, Diderot en el
siglo XVIII), y puesto que hay puntos comunes a todos los materialistas, necesitamos por consiguiente,
estudiar la historia del materialismo antes de abordar el materialismo dialéctico. Necesitamos conocer
igualmente cuáles son las concepciones que se oponen al materialismo.

IV. DOS MANERAS DE EXPLICAR EL MUNDO

Hemos visto que la filosofía es “el estudio de los problemas más generales” y que tiene por objetivo
explicar el mundo, la naturaleza, el hombre.
Si abrimos un manual de filosofía burguesa, quedamos azorados por la cantidad de filosofías diversas
que ahí se encuentran. Son designadas por múltiples palabras más o menos complicadas y que terminan
en “ismo”: el criticismo, el evolucionismo, el intelectualismo, etc., y esta multitud crea la confusión. Por
otra parte, la burguesía nada ha hecho para aclarar la situación, sino todo lo contrario. Pero nosotros ya
podemos analizar todos esos sistemas y distinguir dos grandes corrientes, dos concepciones netamente
opuestas:
a) La concepción científica.
b) La concepción no científica del mundo.

V. LA MATERIA Y EL ESPÍRITU

Cuando los filósofos emprendieron la tarea de explicar las cosas del, mundo, de la naturaleza, del
hombre, y en fin, todo lo que nos rodea, sintieron la necesidad de establecer distinciones. Nosotros
mismos comprobamos que hay cosas, objetos, que son materiales, que vemos y tocamos. Además, otras
cosas que no vemos y que no podemos tocar ni medir, como nuestras ideas.
Por consiguiente, clasificamos las cosas así: por una parte, olas que son materiales; por otra parte, las
que no son materiales y que corresponden al dominio del espíritu, del pensamiento, de las ideas.
Es así que los filósofos se han encontrado en presencia de la materia y del espíritu.

VI.¿QUÉ ES LA MATERIA? ¿QUÉ ES EL ESPÍRITU?

Acabamos de ver de manera general cómo el hombre ha sentido la necesidad de clasificar las cosas
como materia o espíritu.
Pero debemos precisar que esta distinción se efectúa en diferentes formas y con palabras diferentes.
Es así que en lugar de hablar del espíritu hablamos igualmente del pensamiento, de nuestras ideas, de
nuestra conciencia, del alma, del mismo modo que hablando de la naturaleza, del mundo, de la tierra, del
ser, nos referimos a la materia.
De la misma manera, cuando Engels, en su libro Ludwig Feuerbach, habla del ser y del pensamiento, el
ser es la materia; el pensamiento es el espíritu.
Para definir lo que es el pensamiento o el espíritu, y el ser o la materia, diremos:
El pensamiento es la idea que nos hacemos de las cosas; algunas de esas ideas nos llegan ordinariamente
de nuestras sensaciones y corresponden a objetos materiales; otras ideas, como las de Dios, de la
filosofía, del infinito, del mismo pensamiento, no corresponden a objetos materiales. Lo esencial que
debemos retener aquí es que tenemos ideas, pensamientos, sentimientos, porque vemos y sentimos.
La materia o el ser es lo que nuestras sensaciones y nuestras percepciones nos muestran y nos presentan;
es, de manera general, todo lo que nos rodea, lo que se llama “el mundo exterior”, Ejemplo: Mi hoja de
papel es blanca. Saber que es blanca es una idea, y son mis sentidos los que me dan esta idea. Pero la
materia es la misma hoja.
Por eso, cuando los filósofos hablan de las relaciones entre el ser y el pensamiento, o entre el espíritu y
la materia, o entre la conciencia y el cerebro, etc., todo esto concierne a la misma cuestión y significa:
entre materia o espíritu, ser o pensamiento, ¿cuál es el más importante, el que domina al otro, y en fin, el
que apareció primero? Esto es lo que se llama:

VII.  LA CUESTIÓN O EL PROBLEMA FUNDAMENTAL DE LA FILOSOFÍA

Cada uno de nosotros se ha preguntado en qué nos convertimos al morir, de dónde viene el mundo,
cómo se ha formado la Tierra. Y no es difícil admitir que siempre ha existido algo. Se tiene tendencia a
pensar que en cierto momento no había nada. Por eso es más fácil creer lo que enseña la religión: “El
espíritu planeaba por encima de las tinieblas... después fue la materia.” Del mismo modo, uno se
pregunta dónde están nuestros pensamientos, y así se nos plantea el problema de las relaciones que
existen entre el espíritu y la materia, entre el cerebro y el pensamiento. Por otra parte, hay otras muchas
maneras de plantear la cuestión. Por ejemplo, ¿cuáles son las relaciones entre la voluntad y el poder? La
voluntad es, aquí, el espíritu, el pensamiento; y el poder es lo posible, es el ser, la materia. También
encontramos con la misma frecuencia la cuestión de las relaciones entre la “conciencia social” y la
“existencia social”.
La cuestión fundamental de la filosofía se presenta, pues, bajo diferentes aspectos, y puede verse qué
importante es reconocer siempre la manera en que se plantea ese problema de las relaciones de la
materia y del espíritu, porque sabemos que no puede haber más que dos respuestas para esta cuestión:
1. Una respuesta científica.
2. Una respuesta no científica.

VIII. IDEALISMO O MATERIALISMO

De este modo, los filósofos se han visto en la necesidad de tomar posición en tan importante cuestión.
Los primeros hombres, completamente ignorantes, sin ningún conocimiento del hombre y de sí mismos
y ningún medio técnico par actuar sobre el mundo, atribuían a seres sobrenaturales la responsabilidad de
todo lo que los sorprendía. En su imaginación, excitada, por los sueños en los que veían vivir a sus
amigos y a sí mismos, llegaron a la concepción de que cada uno tiene una existencia doble. Turbados
por la idea de ese “doble”, llegaron a figurarse que sus pensamientos y sus sensaciones eran producidos
no por su
"propio cuerpo, sino por un alma particular que habitaba en ese cuerpo abandonándolo en el momento
de la muerte.3
A continuación nació la idea de la inmortalidad del alma y de una vida posible del espíritu fuera de la
materia.
Del mismo modo, su debilidad, su inquietud ante las fuerzas de la naturaleza, ante todos esos fenómenos
que no comprendían y que el estado de la técnica no les permitía dominar (germinación, tormentas,
inundaciones, etcétera) los condujo a suponer que detrás de esas fuerzas hay seres todopoderosos,
“espíritus” o “dioses”, benefactores o dañinos, pero en todo caso caprichosos.
Igualmente, creían en los dioses; en seres más poderosos que los hombres, pero los imaginaban bajo la
forma de hombres o de animales, como cuerpos materiales. Sólo más tarde las almas y los dioses (y
después el Dios único que reemplazó a los dioses) fueron concebidos como puros espíritus.
Se llegó entonces a la idea de que en la realidad hay espíritus que tienen una vida completamente
específica, completamente independiente de la del cuerpo y que no necesitan cue'rpos para existir.
Posteriormente, esta cuestión se planteó de manera más precisa en función de la religión bajo esta
forma:
¿El mundo ha sido creado por Dios o existe desde toda la eternidad?
Según respondieran de talo cual manera a esta cuestión, los filósofos se dividían en dos
grandes campos.4
Aquellos que, adoptando la explicación no científica, admitían la creación del mundo por Dios, es decir,
afirmaban que, el espíritu había creado la materia, formaban el campo del idealismo.
Los otros, aquellos que trataban de dar una explicación científica del mundo y pensaban que la
naturaleza, la materia, era el elemento principal, pertenecían a las diferentes escuelas del materialismo.
Originariamente, esas dos expresiones, idealismo y materialismo, no significaban más que eso.
El idealismo y el materialismo son, por lo tanto, dos respuestas opuestas y contradictorias al problema
fundamental de la filosofía.
El idealismo es la concepción no científica. El materialismo es la concepción científica del mundo.
Más adelante se verán las pruebas de esta afirmación, pero podemos decir desde ya que si bien se
comprueba en la experiencia que hay cuerpos sin pensamiento, como las piedras, los metales, la tierra,
no se comprueba nunca, por el contrario, la existencia de espíritu sin cuerpo.
Para terminar este capítulo por una conclusión, sin equívocos, vemos que para responder a esta cuestión:
¿por qué piensa el hombre?, no puede haber más que dos respuestas completamente diferentes y
totalmente opuestas:
1ª respuesta: El hombre piensa porque tiene un alma.
2ª respuesta: El hombre piensa porque tiene un cerebro.
Según demos una u otra respuesta, tendremos qué aportar soluciones diferentes a los problemas que
derivan de esta cuestión.
De acuerdo a nuestra respuesta, seremos idealistas o materialistas.

                   ESTAS SON IMAGENES RELACIONADAS A NUESTRO TEMA               
CARLOS MARX I FEDERICO ENGELS(AUTORES DEL COMPENDIO "DAS CAPITAL tres tomos")
LE RECOMENDAMOS QUE LO COMPRE I LO LEA
EL PARTIDO SOCIALISTA
EL MATERIALISMO DIALECTICO-HISTORICO ES UNA FORMA DE FILOSOFIA MAS RAZONABLE, REFLEXIVO, INNOVADOR FUNDAMENTADO EN EL ESTUDIO DE LA VERDAD CARACTERIZANDOSE POR SER BASTANTE RACIONAL,CRITICO Y PROBLEMÁTICO. LA FILOSOFIA MATERIALISTA DIALECTICA-HISTORICA LLEGO A SU MAXIMA EXPRESION CON CARLOS HEINRICH MARX , MUCHOS LO CONSIDERAN QUE EL ES PADRE   DE ESTE,PERO HAY QUE ACLARAR DE QUE ANTES DE MARX ESTUVO HEGEL”GRAN FILOSOFO CON PENSAMIENTOS SOCIALISTAS Y REVOLUCIONARIOS ,MAS ADELANTE FORMO SU GRUPÒ LLAMADO LOS HEGELIANOS DE LA CUAL MARX Y ENGELS CONFORMARON A ESTE GRUPO”.DE EXPRESIONES MAS CENCILLAS I CLARAS PODEMOS AFIRMAR  QUE ESTA FILOSOFIA : ES SOCIALISTA, MATERIALISTA(NO IDEALISTA), BUSCA LA EXPLICACION VERDADERA DE LAS COSAS, ESTYA EN EL CAMINO DE LA REVOLUCIONDEL CAMBIO DE LA ACTUAL SISTEMA CAPITALISTA QUE YA ESTA LLEGANDO A SU FASE SUPERIOR¨EL IMPERIALISMO¨,HAY QUE RECORDAR QUE EN LA ACTUALIDAD TODO ES CAMBIO NO HAY NADA ESTATICO.ESCRIBO ESTAS LETRAS GRACIAS ALO QUE HICIERON I AVANZARON EN ESTE CAMPO:ESCRIBO CON LA MISMA IDEOLOGIA DE CLASE QUE;CARLOS MARX, ENGELS, JOSE CARLOS MARIATEGUI ,EL INNOVADOR JOSE ANTONIO ENCINAS, EL REVOLUCIONARIO LORA CAM, GEORGES POLITZER,EL URUGUAYO EDUARDO GALEANO,Y OTROS COMPAÑEROS I CAMARADAS DE CLASE.
  ¨EL ÉXITO O EL FRACASO DE TUS ACCIONES DEPENDE DE TI I NO DE LA GRACIA DIVINA¨
¨SI PIENSAS QUE ESTAS VENCIDO LO ESTAS, SI PIENAS QUE NO PUEDES HACERLO,  NO LO HARAS……..POR QUE EL ÉXITO EMPIEZA CON LA VOLUNTAD¨
“SI AVANZO SEGUIDME ,SI ME DETENGO EMPUJADME Y SI RETROCEDO MATADME¨
VIDAL.
ESTAS SON IMAGENES DE COMUNISTAS EL CUAL  ES EL OBJETIVO FINAL DE LOS SOCIALISTAS , LOS COMUNISTAS SON COMPAÑEROS DE CLASE DE LOS SOCIALISTAS